Maha Vial en escena, obra Paranoia (1983), montada por el Grupo Altazor y dirigida por Ricardo Mendoza. Compañía de teatro en la que fue cofundadora junto a Ricardo Mendoza, Pedro Guillermo Jara y Néstor Bravo.
Portada del libro Maldita perra (2004) de Maha Vial, primera edición publicada por Ediciones Kultrún. El retrato es de Víctor Ruiz Santiago y la toma fue realizada en casa de Maha.
Papelógrafo escrito y dibujado sobre un pliego de papel mantequilla. Contiene apuntes del proceso de construcción de un bunraku japonés, técnica que Marcela Cornejo aprendió en Italia. El papelógrafo muestra los apuntes que la artista tomó para cada sesión del taller.
Tres fotografías realizadas en el Teatro Novedades durante la grabación del video de la obra Parranda. En la primera fotografía Marcela Cornejo aparece en el camarín junto a sus amigos Orlando Contreras y Gabriela Sandoval ambos actores en la obra. En una segunda imagen Marcela está en escena con el personaje de la novia. En la tercera Marcela también se encuentra en el personaje de la novia y se puede observar atrás de ella a Orlando y Gabriela como bufones. En la obra todos los personajes eran una banda de bufones que parodeaban poemas de Nicanor Parra. La dirección de la obra estuvo a cargo de Rodrigo Malbrán de La Mancha Theatre Company.
Programa de mano e invitación para el estreno de la obra Los justos del Grupo del Imaginario. La dirección de la obra estuvo a cargo de Ernesto Ottone. Marcela participó de esta obra interpretando a dos personajes, Valo y la Viuda. Esta obra, junto a otro montaje titulado Parranda, forman parte de los años que Marcela describe como una etapa de transición entre sus estudios de teatro en la Escuela Brecht y la Escuela de la Mancha. Ambos fueron montajes significativos que marcaron elementos teatrales que se mantienen hasta las actualidad en sus procesos creativos. En el caso de Los justos, este elemento es la importancia de la investigación como etapa fundamental de la metodología artística.
Carta de Paulina Urrutia como Ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, dirigida a Teatro Periplos. En la carta la entonces ministra se lamenta por no poder asistir al estreno de la temporada de la obra Luisa y Manuel, la tragedia de los Vergara Toledo. La carta expresa su alta valoración hacia el grupo dado el trabajo artístico sostenido y comprometido de la compañía.
Carta personal de Jaime Schneider -mimo, coreógrafo, profesor y director teatral- dirigida a Marcela Cornejo. Jaime Schneider fue maestro de pantomima de Marcela y una persona clave para su camino de formación y desarrollo como artista y pedagoga. Durante los años '90, Marcela fue su ayudante en la carrera de teatro de la Universidad de Chile y la Escuela Teatro Imagen. El contenido de la carta da cuenta de la estrecha relación entre ambos. El documento contiene un sobre con nombre, lugar y al interior la carta escrita.
Toi toi realizado por Ernesto Ottone para Marcela Cornejo en ocasión del estreno de la obra "Los justos" del Grupo del Imaginario. La obra, dirigida por Ottone, se presentó en el Anfiteatro de Bellas Artes, Santiago de Chile. El sobre contiene una máscara pequeña y un texto que dice: "Por ser la más tierna, la más versátil, por ser nuestra carta de la suerte. Por la energía que desprendes y por tu pasión. Gracias. ¡Mierda, mierda! Un beso grandote". También se observa un timbre con el nombre de la compañía Grupo del Imaginario y cera de sello para cerrar el sobre.
Fotografía de la obra "Luisa y Manuel, la tragedia de los Vergara Toledo" de Teatro Periplos. La fotografía está pegada a un papel negro donde se muestra el coro que representa a las mujeres de Villa Francia y sus alrededores en la obra. La imagen estuvo expuesta en un panel de antesala para una de las funciones de la obra. Los hermamos Vergara Toledo fueron asesinados el 29 de marzo de 1985 por Carabineros de Chile durante la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet. El asesinato tuvo lugar en el sector de Avenida 5 de abril con Avenida Las Rejas, en la comuna de Estación Central, Santiago de Chile, cerca de Villa Francia. Tras el asesinato la familia fue acompañada por los vecinos y vecinas del territorio en la búsqueda de justicia. Es por esto que en la obra el coro que acompaña a Luisa está personificado por las mujeres pobladoras.